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EL GRAN POR QUE

por Sozan

EL GRAN "POR QUE"

"El sentido de la vida es encontrar tu don. El propósito de la vida es regalarlo."

Pablo Picasso (1881 - 1973) pintor y escultor español

¿Qué hace que hallemos sentido en la vida? Esta es una pregunta importante, y su respuesta tiene muchas y maravillosas facetas. En el envío anterior vimos que la pertenencia es un importante componente de una vida con sentido, porque nos conecta con nuestro valor como seres humanos por quienes somos y no tanto por lo que podemos o no podemos dar u ofrecer. La pertenencia no es un aspecto transaccional, sino de aceptación.

Otro pilar de una vida con sentido es el del propósito. El propósito se manifiesta en los objetivos fundamentales que motivan tu vida. Dicho de otra manera, es la razón o las razones por las que te levantas por la mañana. El propósito puede guiar tus decisiones, influir en tu comportamiento, dar forma a tus objetivos, determinar tu sentido de dirección y crear un profundo significado en lo que haces.

Cuando hablamos de propósito como un aspecto direccionador en el camino de transformación personal, este importante pilar comienza a manifestarse como algo que percibes que es mayor que tú mismo, como un aspecto que se expande más allá de tu ser. En general se hace presente como la manera en que puedes utilizar tus fortalezas en servir a los demás. Una vida con propósito suele ser vivida de manera altruista, con una clara intención de bien común. Ya sea en relación a la familia, el trabajo, la sociedad o el planeta, cuando existe en ti un sentido de propósito en la vida, cuando se manifiesta, te empuja más allá de tu ego y necesidades personales y te eleva como ser humano. Es probable que no puedas solucionar todos los problemas del mundo, pero sin duda puedes contribuir y marcar una diferencia. Esa sensación de marcar alguna diferencia es, en última instancia y por pequeña que sea, lo que el sentido de propósito te ofrece en relación a tu propia felicidad y realización.

El verdadero propósito consiste entonces en reconocer tus propios dones y aplicarlos para contribuir al mundo, ya sea siendo la mejor versión de madre o hijo que puedas ser, cambiando algo en el mundo a través de tu trabajo, tocando música hermosa, trayendo más alegría a las vidas de quienes te rodean o contribuyendo tu talento, tiempo y tesoro para una causa de bien común. Los objetivos que fomentan un sentido de propósito son los que pueden cambiar potencialmente la vida de otras personas, se encuentren o no cerca de tí, las conozcas o sean para siempre desconocidos.

El sentido del propósito puede no ser siempre individual. Puede también surgir a partir de nuestra conexión con otros. Cuando conectas con un propósito en la vida, es casi seguro que encontrarás a otras personas que lo comparten y que vibran con la misma esperanza de llegar al mismo destino de transformación del mundo que los rodea.

Una vida con propósito es parte de lo que le da sentido a tu vida. Más que por tí… por los demás.

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