&nsbp;&nsbp;&nsbp;&nsbp;&nsbp;
    

Sábados de Zen Cotidiano – Actitud de Práctica – GRAN DUDA – 22/04/23

por Sozan
Sábados de Zen Cotidiano

Actitud de Práctica - GRAN DUDA

22 de abril, 2023

Existen tres “Principios Esenciales” en la práctica del Zen. Éstos se consideran como unas de las virtudes más grandes e importantes: La gran fe, la gran duda y la gran determinación.

El Budismo no se basa en la aceptación rígida y sin crítica de dogmas. El maestro Zen vietnamita Thich Nhat Hanh dijo: «No seas idólatra ni te ates a ninguna doctrina, teoría o ideología, ni siquiera a las budistas. Los sistemas de pensamiento budistas son medios de guía; no son la verdad absoluta».

La mayoría de nosotros nos encontramos perdidos en nuestras propias narrativas la mayor parte del tiempo; perdidos en un parloteo interior que confundimos con la realidad, pero que no es más que una fina capa de ilusión que nos separa de la realidad más profunda de nuestras vidas, de lo que somos. El zen nos invita a penetrar esa capa. Cuando lo hacemos, cuando empezamos a darnos cuenta de nuestra condición cotidiana, aunque sólo sea por un instante, surgen preguntas fundamentales que disparan nuestra curiosidad.

Esta duda puede surgir primero como una especie de intuición: Se reduce al hecho de que no sé quién soy, de dónde vengo, qué es real, etc. O puede surgir como una sensación, emoción o sentimiento muy arraigado: Sentir que no estoy en paz, que no puedo descansar plenamente conmigo mismo o con los demás, que algo no va bien, insatisfechos con la manera en que se desarrollan ciertos aspectos en mi vida. O también puede surgir como un problema de voluntad: Tengo la sensación de que, haga lo que haga, no consigo liberarme, como si me golpeara contra el muro de mí mismo. Por ejemplo, por mucho que intento hacer lo que es bueno y correcto, fracaso.

Cuando esta curiosidad se dispara, nace la duda. Esta duda es la que da fuerza a la intención de práctica, porque no es lo mismo que lo que ocurre con la duda escéptica. No es dudar por dudar, y es muy diferente a lo que entendemos por desconfianza. Es una duda profunda que mantiene vivo el fuego de nuestras preguntas más íntimas y relevantes.

La gran duda es uno de los aspectos más importantes de nuestra práctica. En ocasiones creemos cree que la práctica consiste en saber, pero no es así. ¿Qué soy yo? ¿Qué es este universo? ¿Qué debo hacer? No son preguntas que puedan responderse de manera definitiva. Como dijo el maestro Dongshan en el caso 20 del “Libro de la Serenidad”: No saber es lo más íntimo. La gran duda no se refiere a la tendencia a descartar o negar la propia experiencia. La gran duda es la voluntad de abrirse a lo desconocido, de emprender una investigación abierta sobre qué significa estar aquí. Es incómodo dejar que la inquietud permanezca abierta y sin resolver, vivir sin respuestas, sin una base sólida. Y, sin embargo, no hay una base sólida; esa es la realidad de muchas de estas preguntas.

El gran maestro Zen Nishitani dijo “»Gran duda, gran despertar; pequeña duda, pequeño despertar; ninguna duda, ningún despertar». La duda a la que nos referimos es esa profunda curiosidad que nos moviliza en la práctica. Es la duda que nos vuelve a la mente de principiante, a vivir la pregunta en lugar de siempre centrarnos en la respuesta. La gran duda surge del don de conectar con preguntas que quizá no podamos responder. La gran duda puede surgir de la percepción de impermanencia, de que todo cambia, y de esta manera alimentar nuestra determinación de practicar.

Quizá te interese