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Sábados de Zen Cotidiano – Actitud de Práctica – GRAN FE – 15/04/23

por Sozan
Sábados de Zen Cotidiano

Actitud de Práctica - GRAN FE

15 de abril, 2023

Existen tres “Principios Esenciales” en la práctica del Zen. Éstos se consideran como unas de las virtudes más grandes e importantes: La gran fe, la gran duda y la gran determinación.

El budismo no se basa en la aceptación rígida y sin crítica de dogmas. El maestro Zen vietnamita Thich Nhat Hanh dijo: «No seas idólatra ni te ates a ninguna doctrina, teoría o ideología, ni siquiera a las budistas. Los sistemas de pensamiento budistas son medios de guía; no son la verdad absoluta».

Gran fe significa tener fe en la capacidad de nuestra mente para reconocer nuestra Naturaleza de Buda. Esto es diferente de lo que otras religiones suelen querer decir cuando sugieren que debemos tener fe. El Zen no se basa en la fe en el sentido religioso de la palabra. Una “gran fe” en este contexto no requiere creer en nada en especial. Sí requiere confianza en que la práctica merece la pena, fe en la realidad de aquello a lo que la práctica puede conducir, fe en que hay algo que se designa con el término “Buda” o “despierto”, y que es posible para cualquiera encontrar el camino hacia esa realidad del despertar a pesar de todos los obstáculos y complejidades de la vida.

Es por ello por lo que este tipo de fe no es lo mismo que lo que entendemos por certeza; es más bien “confianza” (shraddha en sánscrito). La fe consiste en vivir a corazón abierto y con coraje, y no de forma cerrada y defensiva. La fe nos ayuda a superar el miedo al dolor, la pena y la decepción, y a mantenernos abiertos a nuevas experiencias y conocimientos. Los budistas rara vez hablan del budismo como una «fe». En cambio, es visto y referenciado como una “práctica”.

Pema Chodron dijo: «Podemos dejar que las circunstancias de nuestra vida nos endurezcan de modo que nos volvamos cada vez más resentidos y temerosos, o podemos dejar que nos ablanden y nos hagan más amables y abiertos a lo que nos da temor. Siempre tenemos esta opción». La fe es estar abierto a lo que nos asusta. Es la confianza en que la transformación es posible.

Hemos hablado de «mente de principiante» y de la «mente que no sabe» para describir una mente receptiva a la liberación. Esta es la mente de la fe.

Tenemos fe en la naturaleza búdica, en que todos somos capaces de despertar. También tenemos fe en nuestros maestros, en sus votos para ayudarnos a despertar. Esto significa tener fe, no sólo en su guía, sino también en su fe en nosotros y nuestro camino. Tenemos fe en el Dharma, que significa tener una profunda confianza en las cosas tal y como son, y en su capacidad para ayudarnos a despertar. Y tenemos fe en la Sangha, en la compañía de quienes nos acompañan en la práctica y de los que obtenemos fuerza, guía e inspiración para seguir caminando por la senda hacia el despertar.

Dilgo Khyentse Rinpoche dijo: «La fe es la rueda preciosa que gira día y noche por el camino de la liberación». Pero la fe no es certeza. Es la voluntad de mantener los ojos abiertos. De permanecer despiertos y alerta a lo que es verdadero y real.

Gran fe no significa fe en algo, o fe en que las cosas saldrán como tú quieres. La fe no necesita objeto. Es vivir la vida de la misma manera que tu pie se encuentra con el suelo al caminar. Tu pie nunca se pregunta si el suelo estará ahí para apoyarse.

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