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Sábados de Zen Cotidiano – Una Vida con Sentido: Sentido de Propósito – 12/08/23

por Sozan
Sábados de Zen Cotidiano

Una Vida con Sentido: Sentido de Propósito

12 de agosto, 2023

TRANSCRIPCION:

Qué importante es vivir una vida con sentido, y a la vez, qué difícil se hace vivir una vida que no tiene un sentido claro, o incluso una vida de ilusión en la que nunca nos preguntamos cuál es el sentido de la vida.

Una vida con sentido. ¿Qué significa eso? Porque cuando nuestra vida tiene sentido, todo tiene sentido. En general eso es lo que ocurre cuando existe un sentido en la vida. Incluso Dukkha tiene sentido. Incluso las complejidades y las dificultades en nuestra vida cobran sentido cuando nuestra vida tiene sentido. Entonces… Qué importante ¿No? A veces pasamos por momentos de dificultad y decimos ¿Qué sentido tiene esto? ¿Por qué? ¿Por qué se hace difícil?

Y cuando encontramos el más profundo y verdadero sentido en nuestra vida, eso nos presenta una respuesta. Y, por supuesto, muchas cosas nos acercan a comprender y quizás a conectar con el sentido de la vida. Y ese sentido de la vida es algo más grande que nuestra individualidad. Nos supera, nos excede como personas. Es un sentido que va más allá de nosotros. Que nos contiene, pero que no es el yo, que no es el ego. El ego no es el límite cuando hablamos de una vida con sentido. Una vida con sentido es una vida que nos plenifica. Una vida de práctica es una vida con sentido. Y hablé anteriormente sobre el sentido de pertenencia como una parte importante de lo que significa vivir una vida con sentido. Y este sentido de pertenencia del que hablamos quizá responde de alguna manera a la pregunta de “dónde” con respecto a una vida con sentido… ¿Donde? ¿Dónde me siento incluido? ¿Dónde me siento incluida? ¿Donde me siento parte? ¿En qué espacios me siento que vivo, que moro, que conecto con otros y conmigo mismo en esta búsqueda de sentido? El sentido de pertenencia es un punto muy importante cuando empezamos a elaborar quizás una comprensión un poquito más refinada de ¿Qué significa esto de vivir una vida con sentido?

Pero no sólo es importante responder “dónde”, este sentido de pertenencia. También, algo que hace a ubicarnos en este lugar, en esta vida con sentido, es otra pregunta fundamental también. No solamente “dónde”, sino también “para qué” ¿Para qué?

Y este ¿para qué? nos lleva a reflexionar en la manera en que una vida con sentido tiene un sentido de propósito. El “para qué” responde a lo que podemos identificar como el propósito en nuestra vida. Hablamos del sentido de pertenencia. Hoy voy a hablar sobre el sentido de propósito. Y este sentido de propósito se manifiesta en los objetivos fundamentales que motivan tu vida. Dicho de otra manera, es “por qué te levantas a la mañana” o “para qué te levantas a la mañana” en realidad. Este propósito guía tus decisiones, influye en tu comportamiento, le da forma a tus objetivos, determina el sentido y la dirección de tu vida y crea un profundo significado en lo que haces. ¿Para qué? ¿Para qué me levanto por la mañana? ¿Para qué estoy aquí?

Y esto también, este “para qué”, cuando lo vemos desde el punto de vista de nuestra práctica, cuando lo vemos desde el punto de vista de lo más profundo de esa respuesta, como una pregunta más ontológica, es también una pregunta que nos excede como persona, nos excede en nuestra individualidad. Es un “para qué” más grande que el “para qué” simple que quiere como respuesta a nuestro ego. Este “para qué” nos plantea o nos lleva a preguntarnos la manera o el lugar desde el que quiero ocupar un espacio en este mundo.

Ese ¿Para qué estoy aquí? Es una pregunta grande, es una pregunta importante cuando la hacemos desde lo más profundo.

Quizás esta pregunta surge cuando estamos en un momento de mayor dificultad. Quizás esta pregunta surge cuando estamos en un momento de mayor silencio y reflexión. Pero es una de las preguntas principales que se hace el ser humano cuando conecta.

Y este ¿para qué? en nuestra práctica tiene raíces profundas en los cuatro grandes votos del Bodhisattva. Los cuatro grandes votos del Bodhisattva son una guía importante en nuestra práctica a este ¿para qué?

¿Recuerdan? Los cuatro grandes votos del Bodhisattva nos dicen que los seres son innumerables y que hacemos el voto de liberarlos todos. Que las ilusiones son inextinguibles y hacemos el voto de vencerlas. Que las puertas del Dharma son ilimitadas y hacemos el voto de ingresarlas. Y que la vía del Buda es inconmensurable, y hacemos el voto de realizarla.

Entonces, a esa pregunta de ¿Para qué estamos aquí? A ese interrogante sobre el propósito, desde un punto de vista absoluto de nuestra práctica podemos decir que “estamos aquí para liberar a todos los seres”. Incluso “este ser” (siempre incluirse en ese voto). Estamos aquí para liberar a todos los seres. Estamos aquí para vencer a todas las pasiones. ¿Para qué estamos aquí? Para vencer a todas las pasiones. Estamos aquí para ingresar en todas las puertas del Dharma. ¿Todas? Todas. Estamos aquí para realizar la vía del Buda. Y este es el sentido absoluto de este “Para qué”. Es un punto profundo de referencia que nos da un marco dentro de una vida con sentido. Y a mí personalmente me es relevante, importante, estar conectado con la profundidad de estos voto. Pero mucho me importa también cómo se ven reflejados estos votos en mi vida cotidiana. Mucho me importa cómo se ven reflejados todos en sus vidas cotidianas. Porque nos podemos quedar en la cabeza… Nos podemos quedar incluso en el corazón, en el sentimiento: Sí, sí. Salvar a todos los seres. Ese es mi voto, esa es mi práctica. ¡Qué maravilla!… Y lo siento. Y es profundo para mí. Bueno ¿Cómo se refleja en el día a día?

Y en general, estos votos se reflejan de una manera más básica, simple, en hacer el bien y evitar el mal y vivir de una manera que sea en función de servir a todos los seres. Para un practicante del Zen una vida con propósito suele estar muy cerca o estar muy impregnado de lo que es una vida con una clara intención de bien común.

Y esto, ¿Cómo se ve reflejado en el propósito en relación a la familia? ¿Cómo se ve reflejado en el propósito en relación al trabajo, a la sociedad, al planeta? Cuando existe en ti este sentido de propósito profundo, cuando este propósito se manifiesta te empuja más allá del ego, más allá de tus preferencias personales, y diría que te eleva como ser humano. Importante.

Qué importante esto de lo que estamos hablando. Esto de lo que estamos hablando es de un propósito arraigado en la práctica, arraigado en estos Votos que nos eleva como seres humanos en función de todos los seres.

Y por supuesto, no podemos solucionar todos los problemas del mundo. Pero sin duda podemos contribuir desde nuestro metro cuadrado a lo que es importante desde el punto de vista del propósito. Esta sensación de marcar alguna diferencia, por más pequeña que sea, en el aquí y ahora en lo que tengo en frente. Porque este propósito, este ¿para qué? Para salvar a todos los seres, para vencer todas las ilusiones… ¡Maravilloso! ¿Cómo se ve reflejado en eso que tienes en frente tuyo en este momento? ¿Cómo se ve reflejado en esa palabra que vas a decirle a esta persona? ¿Cómo se ve reflejado en ese acto que vas a hacer en este momento? Ahí es donde se ve reflejado el propósito. Ahí es donde se ven reflejados los Votos.

Y por eso hablamos de que una vida con sentido, una vida con sentido de pertenencia, una vida con sentido de propósito, nos ubica en el espacio y en la actividad. Allí, donde siento que soy parte, allí donde siento que estoy marcando una diferencia a través de mi sentido de propósito.

Y vuelvo a esto porque hemos hablado mucho de de los Votos y del Noble Camino Óctuple y otras cosas desde un punto de vista a veces un poco teórico. ¿Qué significa? ¿Cuál es el gran significado de estos conceptos? Pero sentido propósito se ve reflejado desde ese lugar más absoluto, desde el propósito de estar aquí para salvar a todos los seres, se ve reflejado, se ve materializado siendo la mejor versión de madre que puedan ser o de padre que puedan ser. Cambiando algo en el mundo a través del trabajo, tocando música hermosa. Trayendo más alegría a la gente que los rodea, contribuyendo vuestro talento, vuestro tiempo, vuestro tesoro en actividades que son para el bien común. Ahí es donde se ve profundamente materializado este sentido de propósito.

Este sentido de propósito es lo que puede cambiar potencialmente tu vida y la vida de todas las personas que te rodean, se encuentren o no cerca de ti. Cuando hablo de “te rodean”, me refiero al te rodean en el mundo, sean personas que conoces o personas que no conoces.

Y por supuesto, como muchos de estos conceptos, suenan lógicos. Si, Sozan pareciera tener razón en algunas cosas aquí. Cuando pienso en una vida con propósito, todo esto me hace sentido.

Sin embargo, no conectamos mucho en general con el propósito de nuestra vida. Y en esa desconexión las cosas se hacen más difíciles. Y muchas veces confundimos el propósito con objetivos a corto plazo. Y los objetivos y el propósito no son lo mismo. Comprarse una casa o abrir un negocio es un objetivo, no es un propósito. Nos da una sensación de logro. Y esta sensación de logro es importante en nuestra vida. No estoy diciendo que una cosa o la otra, es una cosa y la otra. Pero el logro no es lo mismo que propósito. Porque el propósito en nuestra vida no se extingue. El propósito, este sentido de propósito del que estoy hablando, no desaparece. Es un sentido profundo, una profunda conexión con este ¿para qué? que se va cultivando, que se va refinando en nuestra vida, pero que si tiene un límite, limita nuestra práctica. Por eso decimos que los seres son innumerables y hago el voto de salvarlos a todos. No le ponemos un límite, no decimos “son 8 billones y vamos a salvarlos a todos”. Ni siquiera eso.

Y ¿Qué límite tiene ser la mejor versión de madre o padre que podemos ser? Podemos llegar a decir “Bueno, mejor padre que esto, no puedo ser. Hasta acá llegué, no puedo ser mejor padre que esto. Llegué al límite”. Y uno podría decir, bueno, puede ser que alguien piense así, pero en realidad no existe un límite a que tan profundo uno puede llegar una expresión de paternidad o a transformar el mundo a través del trabajo o a través del arte: “Ya está. Transformé el mundo a través de mi arte. Todo lo que se puede, no se puede más” ¿Seguro? Entonces, un sentido de propósito es un sentido que va refinándose, va profundizándose en la vida, pero que nunca se acaba. Y es una forma interesante de darse cuenta si es más que nada un objetivo o un propósito: cuando podemos pensar que hemos cumplido algo, entonces ya está, no hay nada más que hacer con respecto a eso, eso es un objetivo. Eso no es un propósito en nuestra vida.

Dicho de otra manera, el logro es algo que alcanzamos. Un propósito no es “ser médico”. Mi propósito no es “ser sacerdote budista Zen” Eso es un logro, un objetivo. El propósito es algo que, más que alcanzamos, es algo que vivimos, es algo que se materializa como una manera de vivir. Ese ¿para qué? es una manera de vivir.

Investigando un poco para dar esta charla hoy, por supuesto me topé con algunas cosas científicas. Y fue interesante ver el punto de vista científico de algunos de estos temas. Y encontré un estudio que se hizo en los Estados Unidos en donde un grupo de investigadores investigaron 7000 casos de adultos mayores sobre la relación entre la mortalidad -o qué tan larga es la vida- y el sentido de propósito a través de ciertos cuestionarios.

Y por supuesto, descubrieron que aquellos que tenían un fuerte sentido de propósito vivían más años. Esto es un dato científico, y puede ser más o menos útil. Pero como he dicho alguna vez, imagino al Buda sonriendo y diciendo “Me encanta cuando la ciencia me da la razón”. El profundo sentido de propósito nos plenifica, nos da significado, nos hace comprender el más profundo sentido de nuestro esfuerzo y pareciera ser que también nos hace vivir una vida más larga.

Honestamente, no me importa demasiado cuanto más larga puede ser la vida al tener sentido de propósito. Pero lo que sí me importa no es tanto la cantidad de años, sino la calidad de esos años. La calidad de los años de vida, sean los que sean -porque no lo sabemos- cuando vivimos una vida con propósito… y eso es lo que realmente importa. ¿Cómo transformo el mundo hoy? Ahora cómo respondo a ese para qué? Con fuerte asidero eran nuestros Votos, para ser la mejor versión de humano que podemos ser en este momento.

Y este propósito es algo que surge o se clarifica en general cuando tenemos la oportunidad de hacer silencio. Vivimos una vida muy ajetreada -la mayoría, probablemente todos aquí- y en esa vida en la cual estamos constantemente atendiendo a la próxima cosa, constantemente saltando del futuro y lo que va a ocurrir -o imaginamos que va a ocurrir-, y el pasado de lo que hicimos, no hicimos o deberíamos haber hecho de otra manera… esa manera de ser nos aleja de nuestro sentido de propósito. Ese sentido de propósito que da sentido a nuestra vida se hace mucho más evidente, se hace mucho más presente y nos es una guía mucho más clara cuando podemos estar aquí y ahora. Cuando podemos estar presentes en el presente. Porque no hay otro lugar para encontrar ese propósito que no sea en este instante.

Si el propósito no se manifiesta, no se ve con claridad en este instante, es una “aspiración” a un propósito en particular. “Bueno, en algún momento voy a vivir la vida de manera que libere a todos los seres, pero todavía no”. Lo ponemos en el futuro. El verdadero propósito de nuestra vida se manifiesta ahora. ¿Para qué? Y ese ¿para qué? permea, inunda todo lo que hacemos. Le da color a todo lo que hacemos. Y algo cambia. Algo cambia en nuestra vida cuando conectamos con ese “para qué”.

Y todos los que estamos aquí, no creo que haya nadie aquí que no esté de alguna manera u otra haciéndose esa pregunta, trayendo “para qué” en nuestra vida. Tenemos la suerte de alguna manera de, a través de nuestra práctica, ir encontrando profundos “para qués” que desde ese lugar nos guían, nos muestran cómo convertir ese propósito en acción.

Y este propósito, este “para qué”, no siempre tiene que ser, o no siempre es individual. Hay un propósito que puede ser mayor a nosotros mismos no solamente desde el punto de vista del ego, sino del punto de vista de la acción. ¿Para qué estoy aquí? se convierte en ¿Para qué estamos aquí? Y allí es donde ingresa otro importante concepto de nuestra práctica, que es la Sangha. La Sangha, el hacer esto en comunidad, el preguntarnos esto en compañía de otros potencia, clarifica ese propósito. Nos lleva a comprender que esos votos de hacer el bien y evitar el mal y vivir en servicio de todos los seres, no es algo que emprendemos en soledad. Entonces hay un sentido de propósito que no solamente incluye el individual, sino que incluye el colectivo. Y también es muy importante. Y también es una invitación a que se hagan esa pregunta, no solamente “para qué” en relación a mí, sino “para qué” en relación a nosotros. Y en esa respuesta algo surge, algo se hace fuerte.

Y volvemos al silencio. Volvemos al silencio, y por ese “silencio” me refiero principalmente al silencio de la meditación, al silencio del Zazen, no tanto para que la respuesta a ese” para qué” sea una respuesta racional. No nos sentamos en Zazen y hacemos silencio para poder pensar con más claridad, “para qué” o ¿Cuál es el propósito? Este silencio es importante para sentir el “para qué”. Para poder conectar con ese sentido profundo de propósito que no podemos poner en palabras.

Y eso es lo más fundamental: El más profundo sentido de propósito no lo podemos verbalizar. Es algo que es profundo, que es inherente a quienes “somos” en contacto con la mente y el corazón, pero que usamos mil palabras y sigue estando incompleto. Y conectamos con ese profundo sentido del “para qué”, con ese profundo sentido del propósito en el silencio del Zazen.

Donde… ¿Donde pertenezco? y… “para qué”: ¿para qué? ¿Para qué estoy vivo? ¿Para qué estoy aquí?

El Zen, nuestra práctica, nos permite clarificar este propósito. Nos invita a encontrar en nuestros Votos una manera de vivir, un camino de liberación personal que transforma el mundo. Transforma el mundo en el metro cuadrado y transforman el mundo para todos los seres.

Este ¿Para qué? es una pregunta que tenemos que hacernos, que tenemos que sentir una y otra vez para seguir clarificando, para seguir comprendiendo qué tan cerca estamos de la respuesta más íntima en ese propósito. Ese propósito que le da profundo sentido a nuestra vida.

Pase lo que pase, ocurra lo que ocurra, no importa: Es una vida con un verdadero propósito de salvar a todos los seres, de vencer las pasiones, de trasvasar las puertas del Dharma y de realizar el camino del Buda.

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